El papel higiénico como círculo de influencia

Carlos A. Coach / Blog  / El papel higiénico como círculo de influencia

El papel higiénico como círculo de influencia

En los últimos días, estamos viendo como muchos ciudadanos se abastecen de papel higiénico. Se vacían las estanterías de los supermercados, ante el estado de alarma por el coronavirus. Y sin duda, es algo que nos sorprende. Nos encontramos ante una situación de cambio no escogida, y que no tiene marcha atrás: muchas personas están muriendo, muchas personas se están contagiando y muchas personas están temerosas ante la posibilidad de contraer la pandemia. El miedo es una emoción básica. Según la RAE, “angustia por un riesgo o daño real o imaginario”. Nos sirve para sobrevivir, y así dar una respuesta inmediata ante un hecho. Comprar papel higiénico es fácil, rápido y barato.

A través de los políticos y de la televisión, el miedo se va retroalimentando. Y ante una circunstancia que nos sobrepasa, y de la que nunca sabremos qué o quién hay detrás, aparecen variantes como la duda, el bloqueo o la inseguridad. Vivimos en un entorno volátil, incierto, complejo y ambiguo. Tal vez, nunca habíamos sido tan conscientes.

El coronavirus es nuestro círculo de preocupación. Pero, ¿de qué nos podemos ocupar? ¿Cuál es nuestro círculo de influencia? Tal vez, compramos papel higiénico para limpiar nuestra diarrea emocional. Personalmente, no me creo la felicidad sobreexpuesta en Instagram tras hashtag como #quédateencasa o #yomequedoencasa. Se trata de un tengo que impuesto por el Gobierno. Aceptación o resignación, para preservar la salud. Nos autoconvencemos del tiempo del que ahora disponemos, de las infinitas posibilidades caseras o de lo que mola quedar por videollamada. Miedo o rabia disfrazada de postureo.

Pero, qué les decimos a las personas sintecho, a las personas con problemas de salud mental aisladas, o a personas de cualquier edad y circunstancia que, 365 días al año, 24 horas, 7 días a la semana, conviven con la soledad oculta. ¿Les cantamos también el mantra de #quédateencasa o #yomequedoencasa?

Tal vez, nos manden a la mierda. Pero poco importa, ¡tenemos papel higiénico a mansalva! Yo acabo de mirar, y me quedan cuatro rollos y dos paquetes de toallitas húmedas. No obstante, mañana bajaré al supermercado sin temor a que me pare la policía. Tengo coartada: voy a comprar papel higiénico, como parte de mi círculo de influencia. Mientras, seguiré indagando qué necesita este momento de mí para adaptarme a lo que está sucediendo.