#distanciaaumentada

Carlos A. Coach / Blog  / #distanciaaumentada

#distanciaaumentada

Según la RAE, la distancia es el “espacio o intervalo de lugar o de tiempo que media entre dos cosas o sucesos”, el “alejamiento, desvío, desafecto entre personas” y guardar las distancias la define como “observar en el trato con otras personas una actitud que excluye familiaridad o excesiva cordialidad”. En tiempo de cuarentena, se ha puesto de moda la etiqueta #distanciasocial. No hay definición, pero se refiere a la recomendación de no besarse, de no abrazarse, de no darse un apretón de manos. Se habla de la fácil transmisión de un virus procedente de China. Pero hay otro virus que no ocupa titulares. Se llama individualismo. Confinado, puedes realizar cualquier actividad en streaming. Tal vez, este Gran Hermano casero haya venido para quedarse. ¡Tu bolsillo te lo agradecerá!

Cine, teatro, lectura, exposiciones, gimnasio, viajes e, incluso, birras y cenas con amigos y amigas a través de la videollamada de WhatsApp, el tutorial de Youtube o el directo de Instagram. Individualismo 4.0. Obviamente, ni nos planteamos que, en una ciudad como Barcelona, con 1.636.762 habitantes, haya personas que no tienen acceso a las nuevas tecnologías.

Todavía me sigue dando arcadas el postureo de #quédateencasa. No es lo mismo obligación que devoción. COVID-19 parece el nombre de un dibujo animado. Lo que es un hecho es que ha aumentado la distancia física y la distancia social. Vivo a 6 minutos del mosaico de Miró en La Rambla, y nunca pensé que pudiera estar tan lejos. En todo caso, y cuando la situación cambie, basta con 700 pasos. O para trayectos más largos, está el metro, el cercanías o el AVE. Pero, ¿cómo combatimos la #distanciasocial? Vivimos a través de la pantalla, y las redes sociales nos hacen seres insociables. Nos convertimos al ocio de mando a distancia, golpe de ratón y pedido de Glovo. ¡Y ciertos hábitos se consolidan rápido! En días de encierro involuntario, yo propongo planes simples como leer un libro, colorear mandalas u observar a través de la ventana. Y, por supuesto, cultivar nuestra alfabetización mediática. Ser críticos con los medios de comunicación: qué nos cuentan, para qué y cómo. La periodista Rosa María Calaf insiste en la distinción entre datos y opinión, y en que “parece que informa mejor el que desinforma mejor”.

La cuarentena puede ser tiempo para la reflexión. Pero, tal vez, nos ahoguemos en la red y desperdiciemos segundos, minutos, horas, días, semanas… También comprobaremos si la #distanciasocial se traduce en #distanciaaumentada. Y si, finalmente, el #quédateencasa o #yomequedoencasa molaba tanto.